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Pío III
#1
Nro. de Pontificado: 215
Tiempo de Pontificado: Elegido el 8/10/1503, murió el 18/10/1503

Lugar de nacimiento: Siena, Italia (29 de mayo de 1439)

Reseña:
Francesco Todeschini-Piccolomini, su nombre secular, fue el siguiente en número de orden pontificio del Papa Alejandro VI. Sabemos que padecía de la enfermedad de la gota, con lo cual, tuvo que estar sentado en la celebración de misa de coronación.
Tras 10 días de haber sido elegido, murió. Le siguió el Papa Julio II, con un tiempo mayor como Pontífice, por suerte.
Fue el cuarto hijo de Giovanni Nanni Todeschini y Laudomia Piccolomini, hermana de Eneas Silvio Piccolomini (la hermana de Pio II). Para evitar confusiones, aclararemos que Pio III, era sobrino del Papa Pio II.
Después de estudiar Derecho en la Universidad de Perugia, se convirtió en protonotario apostólico a la edad de sólo 22 años de edad. Luego de que su tío Eneas Silvio fuera elegido Papa en 1458, con el nombre de Pío II, ordenó la elevación a Arquidiócesis de la otrora Diócesis de Siena a través de la bula Triumphans Pastor, nombrando al joven Francesco como administrador de este, el 6 de febrero de 1460. El 23 de abril de 1459, Francesco había recibido las insignias arzobispales, pero no había sido consagrado, lo que ocurrirá recién cuando sea elegido al Papado. Durante aquella época comenzó su labor como Protector del reino de Inglaterra y el Sacro Imperio.


Nada es en vano

Más allá de alguna biografía acerca de este Papa, queremos hacer una aclaración Editorial, que valdrá la pena más que cualquier texto biográfico que podamos referir acerca de este Papa.
Debemos recordar el contexto histórico: Alejandro VI, considerado por algunos como el peor Papa de la historia (unos porque tuvo hijos ilegítimos, otros porque declaró hereje a alguien que negó el Nuevo Testamento totalmente en sus enseñanzas). Lo cierto es, que pocos años antes de que asuma Pio III como Papa, Girolamo Savonarola había sido ejecutado por orden de las autoridades florentinas, no sólo porque el pueblo florentino tomaba muy seriamente las palabras del Papa, como hoy sucede con Francisco I, sino porque el ex vicario de Alejandro VI impartía enseñanzas contra la casa Médici (que además de donar en forma permanente dinero en obras de caridad, eran mecenas y las obras que mandaban a hacer, generalmente las donaban a la Iglesia; además de que formaban parte del gobierno local). Esto último, contradice tanto Romanos 13 y 14 en la Biblia, como cualquier legislación que haya en cualquier Estado, tanto en la actualidad, como en tiempos de antaño. Como dice el dicho "preferible un mal gobierno, a que no haya ninguno". No fueron ni el Papa, ni las autoridades civiles que fueron a buscar a Girolamo Savonarola para ejecutarle, sino la gente del pueblo ofuscado al darse cuenta varios de ellos de sus doctrinas engañosas, el hereje quiso defenderse con las armas junto con sus seguidores ante el pueblo, y ahi fue recién cuando las autoridades civiles fueron a apresarle para ser condenado a muerte posteriormente por las mismas.
De todas formas, había llegado a tener alrededor de 15.000 seguidores, que no era poco en aquella época, con una doctrina que negaba el sacerdocio, y toda autoridad clerical, así como atribuirse el derecho a negar autoridades civiles ya electas causando disturbios en aquel momento.
Por lo tanto, entre un Papa que había tenido hijos ilegítimos (que rendirá cuentas en su día por ello eventualmente, y nuestra Editorial se abstiene de emitir opinión al respecto), y acusaciones a mucha gente por parte de un hereje (que en las mentes de la sociedad, los engaños generan también dudas y son difíciles de sacar del todo posteriormente), se vuelve un contexto agridulce, pues el descubrimiento de América es noticia reciente en esta época, y la sociedad descubre que el mundo, era más grande de lo que pensaban, pero las disputas sociales del tema "quien manda", si el Papa o el Estado, amargan los sentimientos. Disputa que hoy persiste quizás, pero ciertamente, la Doctrina Católica desde un principio defiende la primacía Papal como Cabeza (sustituta de Cristo, como embajador de Cristo, Vicario de Cristo) en la Iglesia, pues así se encuentra en la Biblia, que hay un Mayordomo. La separación de la Iglesia y el Estado siempre fue Doctrina Católica, la Iglesia debe velar por los valores morales de la sociedad predicando el Evangelio y ayudando al prójimo (que es una parte de la prédica del Evangelio), y el Estado se debe encargar de velar por el bienestar general de la sociedad sin querer cambiar ni los valores morales de la Iglesia, ni pretender los bienes (que generalmente son los bienes materiales) que pueda llegar a tener la Iglesia. Al parecer esta discusión de tiempos de antaño, no finalizará hasta el día de rendición de cuentas.
Frente a toda esta coyuntura, estos Papas que han durado poco como Pontífice, como es este caso, aunque sea imperceptible, han influido mucho en la sociedad, pues en su momento, y también ahora, cuando es la elección del Papa, el mundo entero gira en torno a quién será electo, y cuando duran poco, la tristeza vuelve porque nos encontramos sin alguien que dirija la Iglesia rápidamente.
En las Sagradas Escrituras tenemos:
Ecl 4:7 Volví de nuevo a considerar otra vanidad bajo el sol:
Ecl 4:8 a saber, un hombre solo, sin sucesor, sin hijos ni hermano; sin límite a su fatiga, sin que sus ojos se harten de riqueza. «Mas ¿para quién me fatigo y privo a mi vida de felicidad?» También esto es vanidad y mal negocio.
Ecl 4:9 Más valen dos que uno solo, pues obtienen mayor ganancia de su esfuerzo.
Ecl 4:10 Pues si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo que cae!, que no tiene quien lo levante.

El Papa Pio III, en sus apenas 10 días como Pontífice, sólo padeció el sufrimiento de la gota hasta su fallecimiento. Ciertamente, entristeció esta corta duración del tiempo pontificio a toda la sociedad.

Por último, también tenemos el siguiente pasaje para reflexionar:

Ecles. 16:1 No desees multitud de hijos malvados, no te goces en tener hijos impíos.
Ecles. 16:2 Aunque sean muchos, no te goces en ellos, si con ellos no se halla el temor del Señor.
Ecles. 16:3 No pongas en su vida tu confianza, ni te creas seguro por ser muchos, que más vale uno que mil, y morir sin hijos que tener hijos impíos.
Ecles. 16:4 Pues uno solo inteligente poblará una ciudad mas la raza de los sin ley quedará despoblada.

Este Papa, seguro no hizo perder a ningún hijo en sus 10 días de Pontificado, y algunos aunque piensen que no ha hecho demasiado (que materialmente no se visualiza, ciertamente), después quizás nos enteremos que ha hecho mucho más que otros.
  


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