by Editorial at Ayer, 06:48 PM
Muchos son los que ponen en marcha sitios denominándolos foros cristianos, sin embargo, no cumplen con los principios bíblicos para que puedan ser denominados de esta forma.
El propósito de un foro cristiano debe ser la búsqueda de la verdad de cada hermano, y la misma es en forma permanente. Para ello se requiere de un orden. ¿Por qué? Porque nuestro querido San Pablo enseña lo siguiente:

1Co 14:28 Si no hay quien interprete, guárdese silencio en la asamblea; hable cada cual consigo mismo y con Dios.
1Co 14:29 En cuanto a los profetas, hablen dos o tres, y los demás juzguen.
1Co 14:30 Si algún otro que está sentado tiene una revelación, cállese el primero.
1Co 14:31 Pues podéis profetizar todos por turno para que todos aprendan y sean exhortados.
1Co 14:32 Los espíritus de los profetas están sometidos a los profetas,
1Co 14:33 pues Dios no es un Dios de confusión, sino de paz. Como en todas la Iglesias de los santos,


¿Tiene acaso algún hermano separado algún santo su iglesia? ¿Dice San Pablo que en un debate se debe hacer todo de forma desordenada, con diferentes doctrinas acaso? ¿O debe haber un orden pre-establecido, para que todos alcancen la verdad?
Es por este motivo, que hemos separado los foros para debatir acorde a las creencias. Los que son ateos o no reconocen que Cristo es Dios (les llamaremos en forma genérica arrianos) quedan restringidos sus accesos a todos los foros, pero pueden poner sus posturas en la sección dispuesta para tal fin.
Quienes son trinitarios, es decir, católicos, y hermanos esperados que pertenezcan a alguna denominación trinitaria, pueden participar abiertamente tanto en el foro general como en el que es para personas arrianas. Al ser una doctrina muy diversa, debemos proceder así, para que cada quien, pueda buscar el contenido que le interesa y no se vea confundido en el medio del debate que a su vez tiene otro debate de trasfondo.
La sección sedevacantista, es para aquellos que se denominan católicos (pero no lo son) pues no reconocen mando de la Iglesia y en algunos casos el sacerdocio posterior al Concilio Vaticano II. Como dicen ser preconciliares, se los trata de esa forma, pues no se podía predicar abiertamente el Evangelio por parte de un feligrés sino hasta Juan Pablo II que dio esta indicación junto con el Catecismo de la Iglesia Católica. Necesitando de autorización por parte de autoridad eclesiástica para opinar hasta este punto. En caso de solicitar participación en el foro Sedevacante por parte de alguien que quiera hacer una réplica, previamente debe hablar con esta Editorial. De lo contrario, sólo pondremos nuestras notas Editoriales allí, o las de católicos que estén en comunión con el Vaticano que quieran hacer algún aporte (previo aviso para su reapertura).

En su registro verán opciones genéricas de creencia, campo requerido para la registración en el sitio, solicitamos que con VERDAD informe cual es la creencia más cercana que tiene, a fin de asignar el tipo de usuario pertinente.

En un foro cristiano, por tanto se debe mantener el equilibrio entre las cuestiones técnicas referentes a la informática, la libre expresión, y el ámbito de discusión siempre buscando la verdad.

Siéntase libre de leer nuestras notas Editoriales las cuales están realizadas con mucho cariño como disparadores de los distintos debates, o bien, para despertar inquietudes, incógnitas para ser planteadas en este foro, que hemos construido con mucho amor para que usted participe, lea, y aprendamos entre todos de las distintas experiencias vividas.

Los esperamos a todos !

Equipo Editorial de Foro Católico !
by Editorial at 27-10-2020, 06:50 PM
Introducción:
Para comenzar, citaremos varios números del Catecismo de la Iglesia Católica, respecto de esta temática:
 
El Purgatorio
1030

Los que mueren en la gracia y en la amistad de Dios, pero imperfectamente purificados, aunque están seguros de su eterna salvación, sufren después de su muerte una purificación, a fin de obtener la santidad necesaria para entrar en la alegría del cielo.

1031
La Iglesia llama Purgatorio a esta purificación final de los elegidos que es completamente distinta del castigo de los condenados. La Iglesia ha formulado la doctrina de la fe relativa al Purgatorio sobre todo en los Concilios de Florencia (cf. DS 1304) y de Trento (cf. DS 1820: 1580). La tradición de la Iglesia, haciendo referencia a ciertos textos de la Escritura (por ejemplo  1Co 3:15; 1P 1, 7) habla de un fuego purificador:

Respecto a ciertas faltas ligeras, es necesario creer que, antes del juicio, existe un fuego purificador, según lo que afirma Aquél que es la Verdad, al decir que si alguno ha pronunciado una blasfemia contra el Espíritu Santo, esto no le será perdonado ni en este siglo, ni en el futuro (Mat 12:31). En esta frase podemos entender que algunas faltas pueden ser perdonadas en este siglo, pero otras en el siglo futuro (San Gregorio Magno, dial. 4, 39).


1032
Esta enseñanza se apoya también en la práctica de la oración por los difuntos, de la que ya habla la Escritura: "Por eso mandó [Judas Macabeo] hacer este sacrificio expiatorio en favor de los muertos, para que quedaran liberados del pecado" (2M 12, 46). Desde los primeros tiempos, la Iglesia ha honrado la memoria de los difuntos y ha ofrecido sufragios en su favor, en particular el sacrificio eucarístico (cf. DS 856), para que, una vez purificados, puedan llegar a la visión beatífica de Dios. La Iglesia también recomienda las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia en favor de los difuntos:

Llevémosles socorros y hagamos su conmemoración. Si los hijos de Job fueron purificados por el sacrificio de su Padre (cf.  Job 1:5), ¿por qué habríamos de dudar de que nuestras ofrendas por los muertos les lleven un cierto consuelo? No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos (San Juan Crisóstomo, hom. in  1Co 41:5).


El infierno
1033

Salvo que elijamos libremente amarle no podemos estar unidos con Dios. Pero no podemos amar a Dios si pecamos gravemente contra El, contra nuestro prójimo o contra nosotros mismos: "Quien no ama permanece en la muerte. Todo el que aborrece a su hermano es un asesino; y sabéis que ningún asesino tiene vida eterna permanente en él" (1Jn 3:15). Nuestro Señor nos advierte que estaremos separados de El si no omitimos socorrer las necesidades graves de los pobres y de los pequeños que son sus hermanos (cf.  Mat 25:31-46). Morir en pecado mortal sin estar arrepentido ni acoger el amor misericordioso de Dios, significa permanecer separados de El para siempre por nuestra propia y libre elección. Este estado de autoexclusión definitiva de la comunión con Dios y con los bienaventurados es lo que se designa con la palabra "infierno".

1034

Jesús habla con frecuencia de la "gehenna" y del "fuego que nunca se apaga" (cf. Mat 5:22-29; Mat 13:42-50; Mar 9:43-48) reservado a los que, hasta el fin de su vida rehusan creer y convertirse , y donde se puede perder a la vez el alma y el cuerpo (cf.  Mat 10:28). Jesús anuncia en términos graves que "enviará a sus ángeles que recogerán a todos los autores de iniquidad..., y los arrojarán al horno ardiendo" ( Mat 13:41-42), y que pronunciará la condenación:" ¡Alejaos de Mí malditos al fuego eterno!" ( Mat 25:41).

1035

La enseñanza de la Iglesia afirma la existencia del infierno y su eternidad. Las almas de los que mueren en estado de pecado mortal descienden a los infiernos inmediatamente después de la muerte y allí sufren las penas del infierno, "el fuego eterno" (cf. DS 76; 409; 411; 801; 858; 1002; 1351; 1575; SPF 12). La pena principal del infierno consiste en la separación eterna de Dios en quien únicamente puede tener el hombre la vida y la felicidad para las que ha sido creado y a las que aspira.

1036
Las afirmaciones de la Escritura y las enseñanzas de la Iglesia a propósito del infierno son un llamamiento a la responsabilidad con la que el hombre debe usar de su libertad en relación con su destino eterno. Constituyen al mismo tiempo un llamamiento apremiante a la conversión: "Entrad por la puerta estrecha; porque ancha es la puerta y espacioso el camino que lleva a la perdición, y son muchos los que entran por ella; mas ¡qué estrecha la puerta y qué angosto el camino que lleva a la Vida!; y pocos son los que la encuentran" ( Mat 7:13-14) :
Como no sabemos ni el día ni la hora, es necesario, según el consejo del Señor, estar continuamente en vela. Así, terminada la única carrera que es nuestra vida en la tierra, mereceremos entrar con él en la boda y ser contados entre los santos y no nos mandarán ir, como siervos malos y perezosos, al fuego eterno, a las tinieblas exteriores, donde `habrá llanto y rechinar de dientes' (LG 48).


1037
Dios no predestina a nadie a ir al infierno (cf DS 397; 1567); para que eso suceda es necesaria una aversión voluntaria a Dios (un pecado mortal), y persistir en él hasta el final. En la liturgia eucarística y en las plegari as diarias de los fieles, la Iglesia implora la misericordia de Dios, que "quiere que nadie perezca, sino que todos lleguen a la conversión" (2P 3, 9):
Acepta, Señor, en tu bondad, esta ofrenda de tus siervos y de toda tu familia santa, ordena en tu paz nuestros días, líbranos de la condenación eterna y cuéntanos entre tus elegidos (MR Canon Romano 88)


Comentarios finales de esta Editorial:

Mat 5:20 «Porque os digo que, si vuestra justicia no es mayor que la de los escribas y fariseos, no entraréis en el Reino de los Cielos.
Mat 5:21 «Habéis oído que se dijo a los antepasados: No matarás; y aquel que mate será reo ante el tribunal.
Mat 5:22 Pues yo os digo: Todo aquel que se encolerice contra su hermano, será reo ante el tribunal; pero el que llame a su hermano "imbécil", será reo ante el Sanedrín; y el que le llame "renegado", será reo de la gehenna de fuego.
Mat 5:23 Si, pues, al presentar tu ofrenda en el altar te acuerdas entonces de que un hermano tuyo tiene algo contra ti,
Mat 5:24 deja tu ofrenda allí, delante del altar, y vete primero a reconciliarte con tu hermano; luego vuelves y presentas tu ofrenda.
Mat 5:25 Ponte enseguida a buenas con tu adversario mientras vas con él por el camino; no sea que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel.
Mat 5:26 Yo te aseguro: no saldrás de allí hasta que no hayas pagado el último céntimo.

Así como en el Catecismo de la Iglesia Católica, describe el purgatorio como un "fuego purificador", pues es lo que es, un estado en el que luego de una purificación se alcanza el Cielo, Cristo le llama cárcel también.
El pasaje de Mateo 5, en realidad tiene una gravedad mayor a la que se suele dar cuando se explica, pues comienza con el mandamiento de "No matarás" aclarando una perspectiva que ya se encontraba en realidad en el Antiguo Testamento, que el mandamiento del no matarás implica también el dar falsa doctrina, pues de esta forma, se encuentra posiblemente, el prójimo con una muerte espiritual.
Vemos en el versículo 22 que quien llame "imbécil" al prójimo, esto implica que si uno está diciendo las verdades del Evangelio y la otra parte dice que es una tontería la verdad, será reo ante el Sanedrín (será susceptible de una pena), y quien llame "renegado" al prójimo y esto implica la blasfemia contra el Espíritu Santo, porque en el mismo caso, se dicen las verdades del Evangelio y la otra persona dice que es una herejía y está negando al Espíritu Santo, éste es reo de la condenación eterna.

Este pasaje concluye con que si hay un conflicto con un hermano, hay que reconciliarse con él. Prosiguiendo con que no sea cosa que tu adversario te entregue al juez y el juez al guardia, y te metan en la cárcel.

Ahora bien, ¿Cuál es ese adversario? Podremos decir que si usted es creyente, sabrá que estamos hablando principalmente de cuestiones doctrinales, por lo tanto, quien le ha predicado falsa doctrina, alejándole de Dios, es su adversario, si el lector es creyón o crayón, no lo sabemos, creerá que sólo refiere a las disputas diarias y queda remitido sólo a ello.
La cárcel, es ese fuego purificador, un lugar en el que la sentencia del juez fue dictaminada para que el reo vaya ahi, hasta pagar TODAS sus penas. Que, a diferencia del fuego eterno, es decir, el infierno, una vez pasado ese fuego purificador en la cárcel, se va al Cielo. ¿Puede ocurrir que una persona diga "No me voy a quedar en el fuego purificador más tiempo, y me quedan penas pendientes" ? Si, la consecuencia de ello es el fuego eterno, porque no se ha pagado hasta la última pena previo a ir al Cielo.
Ante la pregunta  ¿Es distinto el purgatorio que el infierno? La respuesta consecuentemente será que si, aunque en el fuego purificador aún no se alcance la gloria (Luc 9, 30-31), y hay al menos algún tipo de contención, que en el infierno, no hay.

Acompañaremos estos comentarios finales con los siguientes pasajes:

Mat 10:28 «Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna.

Cristo está citando el siguiente pasaje (por esta cuestión ya se encontraba en el Antiguo Testamento la enseñanza de Mat 5, 21):
Sab 16:14 El hombre, en cambio, puede matar por su maldad, pero no hacer tornar al espíritu que se fue, ni liberar al alma ya acogida en el Hades.
Sab 16:15 Es imposible escapar de tu mano.
Sab 16:16 Los impíos que rehusaban conocerte fueron fustigados por la fuerza de tu brazo; lluvias insólitas, granizadas, aguaceros implacables los persigueron y el fuego los devoró.
Sab 16:17 Y lo más extraño era que con el agua, que todo lo apaga, el fuego cobraba una violencia mayor. El universo, en efecto, combate en favor de los justos.
Sab 16:18 Las llamas unas veces se amansaban para no consumir a los animales enviados contra los impíos, y darles a entender, por lo que veían, que el juicio de Dios les hostigaba;
Sab 16:19 pero otras, aun en medio de las aguas, abrasaban con fuerza superior a la del fuego para destruir las cosechas de una tierra inicua.
Sab 16:20 A tu pueblo, por el contrario, le alimentaste con manjar de ángeles; les suministraste, sin cesar desde el cielo un pan ya preparado que podía brindar todas las delicias y satisfacer todos los gustos.

Aclaratoria: Siendo Sab 16, 20, el maná caído del cielo, que toma gusto de aquel que lo consuma (Juan 6, "Yo soy el verdadero pan de vida"). Refiere a la Eucaristía.

1Jn 2:18 Hijos míos, es la última hora. Habéis oído que iba a venir un Anticristo; pues bien, muchos anticristos han aparecido, por lo cual nos damos cuenta que es ya la última hora.
1Jn 2:19 Salieron de entre nosotros; pero no eran de los nuestros. Si hubiesen sido de los nuestros, habrían permanecido con nosotros. Pero sucedió así para poner de manifiesto que no todos son de los nuestros.

A modo de conclusión, sólo podemos advertir: Cuidado con tu adversario, pues son muchos y SALIERON DE ENTRE NOSOTROS. No sea cosa que el lector se encuentre en la iglesia incorrecta, y se encuentre con penas por pagar.
by Editorial at 27-10-2020, 03:21 PM
Introducción
Para comenzar este tema, veremos la siguiente cita:


Ecl 12:7 vuelva el polvo a la tierra, a lo que era, y el espíritu vuelva a Dios que es quien lo dio.


Prácticamente la totalidad de los hermanos esperados, no creen que cuando una persona muere, pueda escuchar, o pueda hablar, o pueda sentir. Para tratar este tema, debemos probar con citas bíblicas esta cuestión. También mencionaremos más adelante en el presente texto, el problema con la confusión de aquel festejo satánico denominado Halloween, el cual es distinto a este día.

Desarrollo del tema:

Apo 6:9 Cuando abrió el quinto sello, vi debajo del altar las almas de los degollados a causa de la Palabra de Dios y del testimonio que mantuvieron.
Apo 6:10 Se pusieron a gritar con fuerte voz: «¿Hasta cuándo, Dueño santo y veraz, vas a estar sin hacer justicia y sin tomar venganza por nuestra sangre de los habitantes de la tierra?»
Apo 6:11 Entonces se le dio a cada uno un vestido blanco y se les dijo que esperasen todavía un poco, hasta que se completara el número de sus consiervos y hermanos que iban a ser muertos como ellos.

San Juan en este pasaje dice que los vio, ¿puede acaso un muerto que no existiera, poder gritar, y estar degollados a la vez? Dice claramente en Apocalipsis 6, 9-11 que una vez muerto, éste, aún vive, pues su espíritu volvió a Dios que es quien lo dio.

Luc 20:37 Y que los muertos resucitan lo ha indicado también Moisés en lo de la zarza, cuando llama al Señor el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.
Luc 20:38 No es un Dios de muertos, sino de vivos, porque para él todos viven.»
Luc 20:39 Algunos de los escribas le dijeron: «Maestro, has hablado bien.»


Éstas palabras, son del mismo Cristo. Dios es un Dios de vivos y no de muertos, porque para él todos viven. Lo dice la Biblia, y aunque algunos lo lean, es probable que más de uno, siga negándolo.


Mat 10:28 «Y no temáis a los que matan el cuerpo, pero no pueden matar el alma; temed más bien a Aquel que puede llevar a la perdición alma y cuerpo en la gehenna.
Mat 10:29 ¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ni uno de ellos caerá en tierra sin el consentimiento de vuestro Padre.
Mat 10:30 En cuanto a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están todos contados.
Mat 10:31 No temáis, pues; vosotros valéis más que muchos pajarillos.
Mat 10:32 «Por todo aquel que se declare por mí ante los hombres, yo también me declararé por él ante mi Padre que está en los cielos;
Mat 10:33 pero a quien me niegue ante los hombres, le negaré yo también ante mi Padre que está en los cielos.


En Mateo 10, 28 tenemos la referencia a una distinción entre la vida del cuerpo, y el alma que permanece. Debiendo temer a aquel que puede condenar alma y cuerpo al fuego eterno.
Jua 11:20 Cuando Marta supo que había venido Jesús, le salió al encuentro, mientras María permanecía en casa.
Jua 11:21 Dijo Marta a Jesús: «Señor, si hubieras estado aquí, no habría muerto mi hermano.
Jua 11:22 Pero aun ahora yo sé que cuanto pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jua 11:23 Le dice Jesús: «Tu hermano resucitará.»
Jua 11:24 Le respondió Marta: «Ya sé que resucitará en la resurrección, el último día
Jua 11:25 Jesús le respondió: «Yo soy la resurrección El que cree en mí, aunque muera, vivirá;
Jua 11:26 y todo el que vive y cree en mí, no morirá jamás. ¿Crees esto?»
Jua 11:27 Le dice ella: «Sí, Señor, yo creo que tú eres el Cristo, el Hijo de Dios, el que iba a venir al mundo.»


Marta, la amiga de Jesús, pareciera que se metió a protestante por un momento, diciendo que resucitaría en la resurrección, el último día. Esto es, como si en el “interín” no estuviera. Cristo le invitó a acercarse a la doctrina católica en los versículos 25 y 26. Finalmente, aceptó la doctrina católica en el versículo 27 de que cuando alguien muere, está con Dios y no es que deje de existir por algún tiempo como refiere la doctrina protestante en su mayoría.

Luc 9:29 Y sucedió que, mientras oraba, el aspecto de su rostro se mudó, y sus vestidos eran de una blancura fulgurante,
Luc 9:30 y he aquí que conversaban con él dos hombres, que eran Moisés y Elías;
Luc 9:31 los cuales aparecían en gloria, y hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén.
Luc 9:32 Pedro y sus compañeros estaban cargados de sueño, pero permanecían despiertos, y vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con él.
Luc 9:33 Y sucedió que, al separarse ellos de él, dijo Pedro a Jesús: «Maestro, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías», sin saber lo que decía.


Al Igual que Pedro en el versículo 33, parece que hay muchas personas que no saben lo que dicen cuando afirman que cuando se muere una persona, éstas no oyen, pues Elías y Moisés conversaban con Jesús. Esto es, unos oían, el otro hablaba, en forma ordenada. Teniendo presente, que bajo nuestra perspectiva, aún no ha llegado el día de rendición de cuentas.


Luc 16:22 Sucedió, pues, que murió el pobre y fue llevado por los ángeles al seno de Abraham. Murió también el rico y fue sepultado.
Luc 16:23 «Estando en el Hades entre tormentos, levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham, y a Lázaro en su seno.
Luc 16:24 Y, gritando, dijo: "Padre Abraham, ten compasión de mí y envía a Lázaro a que moje en agua la punta de su dedo y refresque mi lengua, porque estoy atormentado en esta llama."
Luc 16:25 Pero Abraham le dijo: "Hijo, recuerda que recibiste tus bienes durante tu vida y Lázaro, al contrario, sus males; ahora, pues, él es aquí consolado y tú atormentado.
Luc 16:26 Y además, entre nosotros y vosotros se interpone un gran abismo, de modo que los que quieran pasar de aquí a vosotros, no puedan; ni de ahí puedan pasar donde nosotros."
Luc 16:27 «Replicó: "Con todo, te ruego, padre, que le envíes a la casa de mi padre,
Luc 16:28 porque tengo cinco hermanos, para que les dé testimonio, y no vengan también ellos a este lugar de tormento."
Luc 16:29 Díjole Abraham: "Tienen a Moisés y a los profetas; que les oigan."
Luc 16:30 El dijo: "No, padre Abraham; sino que si alguno de entre los muertos va donde ellos, se convertirán."
Luc 16:31 Le contestó: "Si no oyen a Moisés y a los profetas, tampoco se convencerán, aunque un muerto resucite."»

Debemos remarcar que Lázaro fue llevado al seno de Abraham, es decir, al Cielo. Sin embargo, el rico fue sepultado, esto sería un “bien muerto”. Sin embargo, aunque esté bien muerto, es decir, en la condenación, el rico tenía una forma de hablar con Abraham. Esta cuestión remite al libro de la Sabiduría capítulo 5. El muerto, consecuentemente, aunque esté “bien muerto”, sigue escuchando y pudiendo hablar aunque en realidad nunca vivió (teológicamente hablando), porque nunca hizo nada bueno. Se hartó de andar por los senderos intransitables, de iniquidad.

Una aclaratoria más debemos hacer con respecto a la condenación, pues las doctrinas protestantes enseñan que todo pecado lleva a la condenación:

1Jn 5:14 En esto está la confianza que tenemos en él: en que si le pedimos algo según su voluntad, nos escucha.
1Jn 5:15 Y si sabemos que nos escucha en lo que le pedimos, sabemos que tenemos conseguido lo que hayamos pedido.
1Jn 5:16 Si alguno ve que su hermano comete un pecado que no es de muerte, pida y le dará vida - a los que cometan pecados que no son de muerte pues hay un pecado que es de muerte, por el cual no digo que pida -.
1Jn 5:17 Toda iniquidad es pecado, pero hay pecado que no es de muerte.
1Jn 5:18 Sabemos que todo el que ha nacido de Dios no peca, sino que el Engendrado de Dios le guarda y el Maligno no llega a tocarle.
1Jn 5:19 Sabemos que somos de Dios y que el mundo entero yace en poder del Maligno.
1Jn 5:20 Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado inteligencia para que conozcamos al Verdadero. Nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el Dios verdadero y la Vida eterna.
1Jn 5:21 Hijos míos, guardaos de los ídolos...

Es decir, que hay pecados que son de muerte, y otros que no lo son. Cuando hay un hermano que muere con pecado de muerte, ya no se pide por él, pero no está mal pedir por quien ha muerto con pecados que no son de muerte.
Sobre la intercesión de los santos ya se han expresado acerca de este tema en este foro. Pero queríamos hablar del tema de los difuntos. El difunto, oye, y vive.
Por este motivo, el día 2 de noviembre de cada año, se festeja el día de todos los fieles difuntos, en el cual se va a misa, y se pide por las almas de aquellos que han muerto con pecado que no es de muerte. Es distinto al festejo del Halloween que es a finales del mes de Octubre, y es una doctrina satánica originada de los druidas, en el hemisferio norte, que ha emigrado esa costumbre en lo que es actualmente Estados Unidos. Este culto a los muertos es verdaderamente satánico, de iglesia satánica y según varios testimonios de ex satánicos, es cuando sacrifican pequeños, sin bautizar dando culto a OTRO SEÑOR.
Es por este motivo, que en la Iglesia Católica se celebra el Día de todos los Santos el día 1 de Noviembre (que se conmemoran básicamente todos los santos que no tengan una fecha de celebración en este día) y el 2 de Noviembre se conmemora el día de los fieles difuntos (que por economía lingüística muchas veces se le llama “día de los muertos” o bien “día de los difuntos”).
Por lo que, no es comportamiento de buen cristiano, andar por ahi, celebrando la festividad satánica de Halloween. Ya advertido el lector, queda a su criterio esta cuestión.
by Editorial at 20-10-2020, 10:16 PM
Introducción

Para comenzar con este tema, deberemos tener presente el significado de la apologética (católica). La misma, es la defensa de la Fe. No hay un protocolo pre-establecido, sino el de hacerlo de la manera que se pueda. Lógicamente, que antes de proceder de esta forma, hay que instruirse, instrucción que jamás acaba, sino que es permanente.

Contenido

Veamos lo que dice el Catecismo de la Iglesia Católica respecto al presente planteo:

1285. Con el Bautismo y la Eucaristía, el sacramento de la Confirmación constituye el conjunto de los "sacramentos de la iniciación cristiana", cuya unidad debe ser salvaguardada. Es preciso, pues, explicar a los fieles que la recepción de este sacramento es necesaria para la plenitud de la gracia bautismal (cf. Ritual de la Confirmación, Prenotandos 1). En efecto, a los bautizados "el sacramento de la Confirmación los une más íntimamente a la Iglesia y los enriquece con una fortaleza especial del Espíritu Santo. De esta forma quedan obligados aún más, como auténticos testigos de Cristo, a extender y defender la fe con sus palabras y sus obras" (LG 11; cf. Ritual de la Confirmación, Prenotandos 2):

(Leer el resto del artículo 2 del Catecismo, para ampliar el tema de la confirmación).

Con los hermanos esperados no tenemos diferencia doctrinal, al menos hasta lo que sabemos, respecto a una obligación de difundir la Fe cristiana en las formas en que sean posibles. El dilema se presenta con cual es la doctrina que se difunde o trata de difundir

1Co 9:7 ¿Quién ha militado alguna vez a cosa propia? ¿Quién planta una viña y no come de sus frutos? ¿Quién apacienta un rebaño y no se alimenta de la leche del rebaño?
1Co 9:8 ¿Hablo acaso al modo humano o no lo dice también la Ley?
1Co 9:9 Porque está escrito en la Ley de Moisés:«No pondrás bozal al buey que trilla¿Es que se preocupa Dios de los bueyes?
1Co 9:10 O bien, ¿no lo dice expresamente por nosotros? Por nosotros ciertamente se escribió, pues el que ara, en esperanza debe arar; y el que trilla, con la esperanza de recibir su parte.
1Co 9:11 Si en vosotros hemos sembrado bienes espirituales, ¡qué mucho que recojamos de vosotros bienes materiales!
1Co 9:12 Si otros tienen estos derechos sobre vosotros, ¿no los tenemos más nosotros? Sin embargo, nunca hemos hecho uso de estos derechos. Al contrario, todo lo soportamos para no crear obstáculo alguno al Evangelio de Cristo.
1Co 9:13 ¿No sabéis que los ministros del templo viven del templo? ¿Que los que sirven al altar, del altar participan?
1Co 9:14 Del mismo modo, también el Señor ha ordenado que los que predican el Evangelio vivan del Evangelio.
1Co 9:15 Mas yo, de ninguno de esos derechos he hecho uso. Y no escribo esto para que se haga así conmigo. ¡Antes morir que...! Mi timbre de gloria ¡nadie lo eliminará!
1Co 9:16 Predicar el Evangelio no es para mí ningún motivo de gloria; es más bien un deber que me incumbe. Y ¡ay de mí si no predicara el Evangelio!
1Co 9:17 Si lo hiciera por propia iniciativa, ciertamente tendría derecho a una recompensa. Mas si lo hago forzado, es una misión que se me ha confiado.
1Co 9:18 Ahora bien, ¿cuál es mi recompensa? Predicar el Evangelio entregándolo gratuitamente, renunciando al derecho que me confiere el Evangelio.
1Co 9:19 Efectivamente, siendo libre de todos, me he hecho esclavo de todos para ganar a los más que pueda.
1Co 9:20 Con los judíos me he hecho judío para ganar a los judíos; con los que están bajo la Ley, como quien está bajo la Ley - aun sin estarlo - para ganar a los que están bajo ella.
1Co 9:21 Con los que están sin ley, como quien está sin ley para ganar a los que están sin ley, no estando yo sin ley de Dios sino bajo la ley de Cristo.
1Co 9:22 Me he hecho débil con los débiles para ganar a los débiles. Me he hecho todo a todos para salvar a toda costa a algunos.
1Co 9:23 Y todo esto lo hago por el Evangelio para ser partícipe del mismo.
1Co 9:24 ¿No sabéis que en las carreras del estadio todos corren, mas uno solo recibe el premio? ¡Corred de manera que lo consigáis!
1Co 9:25 Los atletas se privan de todo; y eso ¡por una corona corruptible!; nosotros, en cambio, por una incorruptible.
1Co 9:26 Así pues, yo corro, no como a la ventura; y ejerzo el pugilato, no como dando golpes en el vacío,
1Co 9:27 sino que golpeo mi cuerpo y lo esclavizo; no sea que, habiendo proclamado a los demás, resulte yo mismo descalificado.


San Pablo describe de forma excelente lo que implica la apologética católica: predicar el Evangelio gratuitamente, pues así se nos ha sido impuesto ya con los sacramentos del BAUTISMO y la CONFIRMACIÓN.
No hacer apologética, es no cumplir con la Ley; Cristo mismo ordenó predicar el Evangelio a los confines del mundo, por tanto tenemos la obligación como buenos cristianos, de llevar la Palabra. Esto no es, queriendo una remuneración material como hacen algunos, que piden diezmos, y si no pagan el diezmo, al infierno dicen. Pues los que sirven en el altar en el altar participan (sacerdotes participan de las ofrendas, pues éstas eran para el levita) y los ministros del templo viven del templo (como Pablo hacía, que generaba sus propios ingresos sin ser carga alguna para nadie, vendiendo tiendas).

Por tanto, en lugar de ver este sitio, y pasar de largo por este sitio pensando "que sitio loco", regístrate, debate, refuta, apoya. Pues no predicar el Evangelio, defendiendo tu Fe, es no amar al prójimo, y tristemente, no se cumple con lo mandado por Dios mismo.

La apologética tampoco es hacer falso ecumenismo (ecumenismo protestante que manifiesta que es todo lo mismo, y que hay que unirnos y llevarnos bien; sino la confrontación de ideas en caso de no estar de acuerdo; que no es pelear, sino que es BUSCAR LA VERDAD.

¿Y por qué? Porque quien no ama la verdad, se hace reo del Cuerpo de Cristo, se mete como protestante y no pertenece más a la Iglesia que Cristo fundó.

2Ts 2:9 La venida del Impío estará señalada por el influjo de Satanás, con toda clase de milagros, señales, prodigios engañosos,
2Ts 2:10 y todo tipo de maldades que seducirán a los que se han de condenar por no haber aceptado el amor de la verdad que les hubiera salvado.


1Co 11:26 Pues cada vez que coméis este pan y bebéis esta copa, anunciáis la muerte del Señor, hasta que venga.
1Co 11:27 Por tanto, quien coma el pan o beba la copa del Señor indignamente, será reo del Cuerpo y de la Sangre del Señor.

Quien toma, consecuentemente, la comunión, sin identificar el Cuerpo de Cristo, de forma indigna, se mete a protestante.
Si usted está seguro que pertenece a la Iglesia que Cristo fundó, y no es la de esta Editorial, refute nuestras palabras como pueda, y si es de la misma Iglesia que la nuestra, le felicitaremos y fortalezca su Fe.
by Editorial at 19-10-2020, 04:12 PM
Comenzaremos por el principio con este tema, esto es, el Génesis:

Gén 1:26 Y dijo Dios: «Hagamos al ser humano a nuestra imagen, como semejanza nuestra, y manden en los peces del mar y en las aves de los cielos, y en las bestias y en todas las alimañas terrestres, y en todas las sierpes que serpean por la tierra.
Gén 1:27 Creó, pues, Dios al ser humano a imagen suya, a imagen de Dios le creó, macho y hembra los creó.

El Hagamos, es el Padre, Hijo y Espíritu Santo, a la imagen de Cristo, Dios. Aunque algunos digan que son los ángeles (posturas no católicas y no trinitarias), esto no es así, pues no requiere Dios, de un tercero en el acto de la Creación, de lo contrario, no sería Dios, por no ser TODOPODEROSO.

En Isa 6,3 y Apo 4, 8 tenemos una semejanza en la forma de expresarse "Santo, Santo, Santo" (es decir, 3 veces Santo, y están viendo a Dios, 3 personas, 1 solo Dios).

Jua 13:20 En verdad, en verdad os digo: quien acoja al que yo envíe me acoge a mí, y quien me acoja a mí, acoge a Aquel que me ha enviado

El Espíritu Santo es un paráclito (protector, enviado a dar testimonio). En otras palabras, quien acoja al Espíritu Santo, acoge a Cristo, y quien acoge a Cristo, acoge al Padre. (3 personas, 1 solo Dios).


Luc 1:26 Al sexto mes fue enviado por Dios el ángel Gabriel a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,
Luc 1:27 a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María.
Luc 1:28 Y entrando, le dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo.»
Luc 1:29 Ella se conturbó por estas palabras, y discurría qué significaría aquel saludo.
Luc 1:30 El ángel le dijo: «No temas, María, porque has hallado gracia delante de Dios;
Luc 1:31 vas a concebir en el seno y vas a dar  a luz un hijo, a quien pondrás por nombre Jesús.
Luc 1:32 El será grande y será llamado Hijo del Altísimo, y el Señor Dios le dará el trono de David, su padre;
Luc 1:33 reinará sobre la casa de Jacob por los siglos y su reino no tendrá fin.»
Luc 1:34 María respondió al ángel: «¿Cómo será esto, puesto que no conozco varón?»
Luc 1:35 El ángel le respondió: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el que ha de nacer será santo y será llamado Hijo de Dios.
Luc 1:36 Mira, también Isabel, tu pariente, ha concebido un hijo en su vejez, y este es ya el sexto mes de aquella que llamaban estéril,
Luc 1:37 porque ninguna cosa es imposible para Dios


Así como hijo de tigre sale tigre. Hijo de Dios sale consecuentemente Dios. A algunas personas les cuesta entender esta cuestión al parecer.

El Espíritu Santo es quien cubre con su sombra, el Hijo, es hijo de su Padre. Es por esto, que el esposo de María, es Dios Padre, pues quien le daba hijo a un varón, ésta se convertía automáticamente en su esposa. Como María le dio un hijo a Dios, María es su esposa.


Mar 9:4 Se les aparecieron Elías y Moisés, y conversaban con Jesús.
Mar 9:5 Toma la palabra Pedro y dice a Jesús: «Rabbí, bueno es estarnos aquí. Vamos a hacer tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías»;
Mar 9:6 - pues no sabía qué responder ya que estaban atemorizados -.
Mar 9:7 Entonces se formó una nube que les cubrió con su sombra, y vino una voz desde la nube: «Este es mi Hijo amado, escuchadle.»
Mar 9:8 Y de pronto, mirando en derredor, ya no vieron a nadie más que a Jesús solo con ellos.
Mar 9:9 Y cuando bajaban del monte les ordenó que a nadie contasen lo que habían visto hasta que el Hijo del hombre resucitara de entre los muertos.
Mar 9:10 Ellos observaron esta recomendación, discutiendo entre sí qué era eso de «resucitar de entre los muertos.»



El Espíritu Santo es la nube que les cubre con su sombra, y la voz desde la nube es la del Padre, estando el Hijo presente. 3 personas. 1 solo Dios, 1 solo Señor. Quedando sólo Cristo (versículo 8).

El presente texto, sólo lo escribimos para que crean, no para convencer a nadie, a algunos les aclararán más las cosas, y a otros les servirá para fortalecer su Fe.


Éxo 4:5 «Para que crean que se te ha aparecido Yahveh, el Dios de sus padres, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob.»

Abraham, Isaac y Jacob. 3 personas. El Dios de sus padres. 3 personas, 1 solo Dios.
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