Sola Scriptura

#1
¿Qué enseña la doctrina de Sola Scriptura?
Esta doctrina, enseña que la Biblia puede entenderse sin ser enseñado por alguien más. Es decir, por interpretación propia puede saberse la Biblia.
Aunque para los católicos informados, esto es sabido que es una doctrina herética, para nuestros hermanos separados es prácticamente un dogma defendido “a muerte” pero sin argumento alguno.
Esta doctrina, se refuta por sí sola. Puesto que según esta doctrina, ya se le está enseñando a alguien algo de la Biblia, que en realidad, debería haber llegado a esa conclusión por su propia cuenta.
Ya en tiempos del Antiguo Testamento, no estaba permitido este proceder, debiendo existir un rabino (maestro) que instruya a los demás acerca de la Ley, y esto mismo lo encontramos en la Biblia a continuación:
Neh 8:1 todo el pueblo se congregó como un solo hombre en la plaza que está delante de la puerta del Agua. Dijeron al escriba Esdras que trajera el libro de la Ley de Moisés que Yahveh había prescrito a Israel.
Neh 8:2 Trajo el sacerdote Esdras la Ley ante la asamblea, integrada por hombres, mujeres y todos los que tenían uso de razón. Era el día uno del mes séptimo.
Neh 8:3 Leyó una parte en la plaza que está delante de la puerta del Agua, desde el alba hasta el mediodía, en presencia de los hombres, las mujeres y todos los que tenían uso de razón; y los oídos del pueblo estaban atentos al libro de la Ley.
Neh 8:4 El escriba Esdras estaba de pie sobre un estrado de madera levantado para esta ocasión; junto a él estaban: a su derecha, Matitías, Semá, Anaías, Urías, Jilquías y Maaseías, y a su izquierda, Pedaías, Misael, Malkías, Jasum, Jasbaddaná, Zacarías y Mesul-lam.
Neh 8:5 Esdras abrió el libro a los ojos de todo el pueblo - pues estaba más alto que todo el pueblo - y al abrirlo, el pueblo entero se puso en pie.
Neh 8:6 Esdras bendijo a Yahveh, el Dios grande; y todo el pueblo, alzando las manos, respondió: «¡Amén! ¡Amén!»; e inclinándose se postraron ante Yahveh, rostro en tierra.
Neh 8:7 (Josué, Baní, Serebías, Yamín, Aqcub, Sabtay, Hodiyías, Maaseías, Quelitá, Azarías, Yozabad, Janán, Pelaías, que eran levitas, explicaban la Ley al pueblo que seguía en pie.)
Neh 8:8 Y Esdras leyó en el libro de la Ley de Dios, aclarando e interpretando el sentido, para que comprendieran la lectura.
Neh 8:9 Entonces (Nehemías - el Gobernador - y) Esdras, el sacerdote escriba (y los levitas que explicaban al pueblo) dijeron a todo el pueblo: «Este día está consagrado a Yahveh vuestro Dios; no estéis tristes ni lloréis»; pues todo el pueblo lloraba al oír las palabras de la Ley.
Neh 8:10 Díjoles también: «Id y comed manjares grasos, bebed bebidas dulces y mandad su ración a quien no tiene nada preparado. Porque este día está consagrado a nuestro Señor. No estéis tristes: la alegría de Yahveh es vuestra fortaleza.»
Neh 8:11 También los levitas tranquilizaban al pueblo diciéndole: «Callad: este día es santo. No estéis tristes.»
Neh 8:12 Y el pueblo entero se fue a comer y beber, a repartir raciones y hacer gran festejo, porque habían comprendido las palabras que les habían enseñado.
El lector podrá notar que Esdras era quien aclaraba y daba las explicaciones del sentido de la Palabra al pueblo. Este punto en particular, forma parte de la Liturgia de la Iglesia Católica, en la lectura que lee el sacerdote, la Asamblea se encuentra de pie (prácticamente la mitad del tiempo de una misa promedio, consta de esta cuestión)
2Ti 3:13 En cambio los malos y embaucadores irán de mal en peor, serán seductores y a la vez seducidos.
2Ti 3:14 Tú, en cambio, persevera en lo que aprendiste y en lo que creíste, teniendo presente de quiénes lo aprendiste,
2Ti 3:15 y que desde niño conoces las Sagradas Letras, que pueden darte la sabiduría que lleva a la salvación mediante la fe en Cristo Jesús.
2Ti 3:16 Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia;
2Ti 3:17 así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena.
San Pablo, no le decía a Timoteo “Esta carta que te estoy escribiendo es inspirada por Dios y útil para enseñar”, puesto que San Pablo no sabía en aquel momento, que esas cartas serían seleccionadas por el Papa San Dámaso I para formar parte de lo que hoy llamamos Biblia.
San Pablo, refería a los libros contenidos en el Antiguo Testamento, y también a las Cartas Apostólicas, entre ellas, la que él estaba escribiendo.
El protestante no ve a que refiere San Pablo con estas palabras, puesto que piensan que San Pablo no tuvo imposición de manos alguna para ejercer su ministerio, y esto, es por pasar de alto Hch 13, 1-3 en donde se encontraba el Patriarca de Antioquía.
Sí, el “TODA ESCRITURA” referido por San Pablo, incluye todo lo dicho por los Apóstoles y sus sucesores en estos 2000 años. Y el protestante deberá tener presente ahora, que San Pablo, en realidad fue SUCESOR de los primeros 12 Apóstoles del Cordero; de la misma manera, nuestros Obispos de la Iglesia Católica, son los sucesores también, de aquellos.
Al parecer, al protestante no le es suficiente que tanto en el Antiguo Testamento como el mismo San Pablo refieran a que la Biblia no es la única fuente de información, sino que también se encuentran los maestros de la Ley. Podemos citarles a San Pedro, en las siguientes palabras:
2Pe 3:14 Por lo tanto, queridos, en espera de estos acontecimientos, esforzaos por ser hallados en paz ante él, sin mancilla y sin tacha.
2Pe 3:15 La paciencia de nuestro Señor juzgadla como salvación, como os lo escribió también Pablo, nuestro querido hermano, según la sabiduría que le fue otorgada.
2Pe 3:16 Lo escribe también en todas las cartas cuando habla en ellas de esto. Aunque hay en ellas cosas difíciles de entender, que los ignorantes y los débiles interpretan torcidamente - como también las demás Escrituras - para su propia perdición.
2Pe 3:17 Vosotros, pues, queridos, estando ya advertidos, vivid alerta, no sea que, arrastrados por el error de esos disolutos, os veáis derribados de vuestra firme postura.
2Pe 3:18 Creced, pues, en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador, Jesucristo. A él la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén.
En el versículo 16, claramente San Pedro enseña que no hay libre interpretación de la Biblia, y que no puede andar cualquiera leyéndola sin que le explique alguien instruido en la Ley. A aquellos, que enseñan la doctrina de la Sola Scriptura, son llamados disolutos (=libertarios, licenciosos) por San Pedro mismo, en el versículo 17.
La Biblia, no enseña en ningún pasaje de la misma, que cualquiera puede entender lo que ella dice, ni mucho menos, que es posible la interpretación por sí misma; esto segundo, podremos verlo con un ejemplo:
Hch 20:34 Vosotros sabéis que estas manos proveyeron a mis necesidades y a las de mis compañeros.
Hch 20:35 En todo os he enseñado que es así, trabajando, como se debe socorrer a los débiles y que hay que tener presentes las palabras del Señor Jesús, que dijo: Mayor felicidad hay en dar que en recibir.»
Como hemos visto en el pasaje de Hch 13, 1-3; a San Pablo le impusieron las manos, siendo un sucesor de aquellos primeros 12 Apóstoles y dicho de otro modo, fue catequizado, al igual que sucedió con Marcos y Lucas. En este pasaje de Hch 20, 34-35, San Pablo nos aporta una cuestión que no se encuentra en ninguno de los 4 Evangelios; en otras palabras, fue enseñado acerca de lo que había dicho Cristo en el versículo 35. ¿Se desconoce por parte de los protestantes que Cristo no les dio una Biblia a cada uno, sino que son cartas escritas por los Apóstoles y sus sucesores?.
Entre otros detalles, podemos dar el caso del libro de Hebreos, a quien se le atribuye su autoría a San Pablo, sin embargo, los teólogos hace mucho tiempo ya, determinaron que si bien las palabras son enseñanza directa de San Pablo, su autor es anónimo (fue una persona enseñada por San Pablo, y desconocemos su nombre). El libro de Hebreos se encuentra entre los últimos escritos en el siglo 1.
En otras palabras, si la prédica de la Sola Scriptura hubiera sido enseñada por los Apóstoles, San Pablo por ser sucesor de los primeros, no hubiera podido jamás, enseñar nada si no hubiera sido dicho antes de puño y letra de alguno de los primeros 12 Apóstoles.
Algunos, alegan el principio de Sola Scriptura a ciertas ocasiones en las cuales Cristo expresaba “La escritura dice”. Veremos un ejemplo:
Jua 7:37 El último día de la fiesta, el más solemne, Jesús puesto en pie, gritó: «Si alguno tiene sed, venga a mí, y beba
Jua 7:38 el que crea en mí», como dice la Escritura: De su seno correrán ríos de agua viva.
Nuestra pregunta para aquellos que tienen el argumento de que Cristo citaba las Escrituras diciendo “como dice la Escritura” o “la Escritura dice”, será: ¿En qué lugar de la Biblia dice algo parecido a “de su seno correrán ríos de agua viva”?
Lo cierto es, que no aparece en ningún otro lado estas palabras textuales referidas en Jn 7, 38; sin embargo, las Escrituras así lo dicen, porque es la interpretación dada por Cristo de las mismas. No se encuentra parafraseando siquiera, sino que es resumen de varios pasajes dando la interpretación adecuada.
¿Sóla Scriptura? Diríamos más bien, gente disoluta, hipócrita.
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  • Sebas S.
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